Beneficios y uso de productos de la placenta

Diana Vegas / http://www.placentera.com / 11/27/2013

La placenta es un maravilloso órgano vascular, fundamental para la realización de la vida. Sin placenta no hay gestación posible.

La sangre de una mama y la de su bebé nunca se mezclan. La placenta es quien se encarga de tomar, del cuerpo de la madre, todo lo que el bebé necesita para formarse. La placenta es el primer nexo entre la madre y su bebé, la vía de comunicación por la que se transmiten hormonas, nutrientes y sangre. Es la primera forma como una madre nutre a su bebé y la primera forma en la que un bebé comunica sus necesidades a su madre.

La palabra ‘placenta’ significa en latín Torta. Hay tanto un lado fetal como un lado materno a la placenta, por lo que podría decirse que es un producto tanto de la concepción como del cuerpo de la madre por ende también es el único órgano que pertenece a dos personas. El desarrollo de la placenta y la transfusión de fluidos comienza a partir de la 3ra semana de gestación y es un órgano completo y funcional para la 12va semana de gestación y sirve al bebé de las funciones que cumplen los pulmones (oxigenar la sangre), riñones (limpiar la sangre), hígado (hormonas), sistema digestivo (nutrición) e inmune (anticuerpos).

Normalmente la placenta se descarta luego del alumbramiento, muchas placentas son entregadas a laboratorios farmacológicos donde extraen las hormonas y proteínas de larga cadenas para usar en la elaboración de cremas antiarrugas, rímel, shampoo, tratamientos dermocapilares y en una menor cantidad para terapia localizada de rehabilitación por lesiones en atletas. En China la medicina de placenta la usan los hombres para aumentar el conteo de esperma y a la mujer que ha dado a luz se le sirve en sopa o en cápsulas para recuperar fuerzas tras el esfuerzo del parto.

En occidente el servicio de convertir las placenta de una madre, tras el nacimiento de su bebé, en cápsulas para tomar como un suplemento vitamínico post parto se haya disponible en todos los Estados Unidos, en Canadá, Holanda, Alemania, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda, en América Latina en Puerto Rico y Costa Rica. Cada vez más mujeres están regresando a casa con su bebé y su placenta. Independientemente si decide la madre consumirla para su beneficio o entregarla a la tierra para nutrirla, con más fuerza se sostiene el paradigma que la placenta es un producto orgánico con funciones y utilidades más allá del nacimiento.

Cada placenta es única y responde al código genético de cada mujer, por ello la fórmula de esta medicina es individual, fabricada a la medida de cada mujer en particular, por su propio organismo. Al reincorporar la placenta al cuerpo de la madre se reintroduce lo que originalmente la placenta tomó de ella.

Especialmente minerales como el hierro, abundante en la placenta. El déficit de Hierro tiene una fuerte incidencia en el desarrollo de la depresión post parto. Por lo que la placenta puede ser particularmente útil para madres que ya hayan experimentado depresiones anteriormente o madres quienes hayan tenido hemorragia post parto.

En los demás mamíferos, que todos consumen su placenta, sean carnívoros o no, domesticados o no, la placentofagia (ingerir la placenta) gracias a su alto contenido hormonal, favorece la lactancia haciendo más rápida la bajada de la leche, pero también aumentando su valor nutricional. Muchas madres guardan parte de sus capsulas de placenta para momentos de transición, como volver al trabajo cuando saben que su producción de leche pueda verse alterada.

En líneas generales, se cree que la placenta puede ayudar a:

  • Restaurar la energía tras el esfuerzo del parto.
  • Aportar hierro, minerales y vitaminas.
  • Balancear los niveles hormonales.
  • Reducir la loquia o sangrado post parto.
  • Aumentar la cantidad de leche y mejorar la calidad de la misma.
  • Ayudar al útero a contraerse a su tamaño original.
  • Asistir en la transición hacia la menopausia (tintura de placenta).

Entre las hormonas que la placenta produce y transmiten se encuentran:

Gonadotropina: Es la primera hormona placentaria, solamente se produce durante el embarazo. Esta hormona se encarga de que la mujer continúe produciendo progesterona.

Lactógeno  placentario (hPL): esta hormona promueve el crecimiento. Promueve el crecimiento de las glándulas mamarias en preparación para la lactancia. También regula la glucosa en sangre de la madre así como sus niveles proteicos y lipídicos para que estén disponibles al feto.

Estrógeno: Contribuye al desarrollo de las glándulas mamarias en preparación para la lactancia, estimula el crecimiento del útero para acomodar al creciente feto.

Progesterona: Esta hormona es necesaria para mantener la capa endometrial en el útero durante el embarazo. Previene además el trabajo de parto antes de término al inhibir contracciones uterinas.

Dos componentes adicionales de la placenta: Neurokinin y células supresoras de Linfocitos que ayudan a envolver a la placenta y al bebé con el sistema inmunológico de la madre.

Efectos de la placentofagia; cuando la madre consume su placenta
Diana Vegas / http://www.placentera.com / 4/16/2013 

La universidad de Nevada en los estados unidos realizó una investigación sobre los efectos en la madre del consumo de la placenta postparto. El antropólogo médico Daniel Benyshek y la estudiante de doctorado Sharon Young entrevistaron 189 mujeres que consumieron su placenta en el postparto. El objetivo: conocer qué beneficios les había traído, si había habido algún efecto secundario y cuál había sido su método de preparación.

La mayoría de los participantes (92%) reportaron una experiencia positiva, 98% afirmó repetiría la experiencia. Sorprendentemente 52% de las mujeres del estudio dieron a luz en hospital, eliminando la noción que solo quienes parían en sus casas o centro de parto se interesaban por esta práctica y establece un precedente sobre la cesión de derechos de la placenta por parte del hospital. Los efectos negativos mencionados incluyen dolor de cabeza (4%) sabor/olor desagradable (7%) ninguno (69%).

El estudio concluye con la necesidad de realizar estudios más profundos con grupo control (que reciban placebo) doblemente blindados (es decir que ni la mujer ni quien entrega el medicamento sepa si es el placebo o es extracto de placenta) para despejar dudas sobre si los beneficios percibidos estuvieran sujeto a preconcepciones o efectos placebo.

¿Comer La Placenta? Cápsulas de Placenta, ¿Por qué y Cómo?
Diana Vegas / http://www.placentera.com / 11/22/2012

La Placenta. Tan sólo con mencionarla sabemos que estamos entrando en territorio desconocido. No es común haber visto una placenta, incluso para una madre que recién acaba de dar a luz es poco probable que le hayan mostrado su placenta y menos probable que haya regresado a casa con su bebé y su placenta. Sin embargo por ajeno que suene al comienzo, cuando se comienza a hablar de la placenta parece que lo que se dice, así sea la primera vez que se escucha, tiene sentido. Suena coherente, si todos los mamíferos, la excepción que confirma la regla siendo los camellos, sin importar si son salvajes o domesticados, carnívoros o herbívoros consumen su placenta tras el parto, de qué no estamos perdiendo al descartarla? Qué formas hay de consumirla?

Ya en la primera división de células, luego de la concepción, se hace evidente qué conjunto se convertirán en el bebé y qué grupo formarán la placenta. De allí en adelante la placenta se desarrolla junto con el embrión; el motivo de muchas de las pérdidas antes de las 12 semanas tiene que ver con algún imperfecto en la placenta, por ello se dice que la placenta es fundamental para la gestación, debido a que la placenta es el puente entre una madre y su bebé. La placenta es quien toma de la sangre de la madre exactamente lo que el bebé necesita para formarse, minerales, proteínas, toda la inmunología de la madre, además fabrica sus propias hormonas y es responsable de llevar a cabo las labores de tres órganos fundamentales (riñón, hígado y pulmones) mientras estos se forman en el bebé. Tras el nacimiento la placenta, con el cordón aun conectado, hace una última transfusión al bebé, en el que la placenta le entrega todo lo bueno que posee (incluyendo una carga importante de hierro que lo protege de la anemia durante los primeros 3 años de vida), después de esto la placenta se desprende (dejando una herida en el lugar del útero en el que echó raíces; el sangrado de esa herida es llamado loquia) y sale del cuerpo de la mujer (alumbramiento).

El alto contenido hormonal de la placenta hace que esta sea usada para prevenir y tratar una hemorragia posparto, la placenta es rica en vitamina k considerada un potente antihemorrágico; se usa especialmente en países Africanos y del Sudeste Asiático, y en menor pero creciente cantidad en Europa, Australia y América. En el momento del alumbramiento el doctor o la comadrona ofrece un pequeño trozo de la placenta a la madre quien la coloca por unos momentos entre la encía y la mejilla o bien debajo de la lengua. Las hormonas envían entonces una poderosa señal al cerebro indicándole que el embarazo culminó y que es hora de contraer el útero a su tamaño inicial y comenzar la producción de leche.

Comer La Placenta

El racional de por qué comer la placenta tras un parto se sustenta en que hacerlo reincorpora a la madre lo que la placenta tomó de ella. Ese ‘tomar’ de la placenta es tan poderoso que es la razón por la que a las mujeres se les hace tomar suplementos vitamínicos y minerales durante todo el embarazo. El hierro es, particularmente, uno de los minerales importantes, que se encuentran en buena concentración dentro de la placenta y que es fundamental para la salud en el posparto; el déficit de hierro está asociado a la depresión posparto.

Así mismo, a los pocos días del nacimiento hay una caída repentina en la producción de hormonas de embarazo que unido a las exigencias y retos de cuidar a un recién nacido pueden dejar a una madre sintiéndose vulnerable, triste. La ‘melancolía posnatal’ es tan común que afecta hasta a 80% de las mujeres, suele durar entre un par de semanas y un mes, consumir la placenta tras el nacimiento es una forma de reintroducir hormonas al cuerpo de forma que la transición no sea de golpe, sino progresiva.

En humanos el consumo de placenta ha aumentado la cantidad y calidad de la leche también se ha comprobado la presencia de hormonas reductoras de estrés en la placenta. En animales ha reducido la recepción de mensajes de dolor en el cerebro (acción analgésica) y demostrado la presencia de células reparadoras en extracto de placenta humana; la prueba fue realizada en ratas.

¿Cómo?

Para ser procesada para el consumo la placenta debe refrigerarse con un margen máximo de 4 horas (es decir que puede esperarse tranquilamente que el cordón deje de latir) para ello se coloca o en un recipiente de vidrio o bien en doble bolsa tipo ziplock. Si la placenta va a ser procesada dentro de las siguientes 48 horas puede permanecer refrigerada, sin embargo si va a hacerse después debe entonces congelarse y luego descongelarse en la nevera desde la noche anterior al día que se escoja para procesarla. La placenta para el consumo puede realizarse dentro de los primeros 6 meses.

Las madres que desean aprovechar al máximo las hormonas optan por comer la placenta fresca, bien un pequeño pedazo en el momento del parto o realizan cubitos de hielo de un batido de frutos rojos y trozos de la placenta, los preservan congelados y durante los primeros 15 días toman batidos de frutas con 1 o 2 cubitos de este jugo.

Las madre para quienes las cápsulas ofrecen los beneficios sin el factor literal de comerse la propia placenta tienen para escoger el método tradicional chino; que implica pasar la placenta por vapor de agua con jengibre, ají y limón, antes de deshidratar la placenta, molerla y con el polvo rellenar cápsulas. El otro método para encapsular la placenta, el método crudo, se salta el paso de cocción al vapor bajo la premisa que cualquier cocción por encima de 45ºc destruye parte de los componentes orgánicos, los sustituye por un enjuague con agua y vinagre antes de también laminar, deshidratar, moler y encapsular.

Todas las madres, que crean en la fuerza vital presente en su placenta y se la soliciten a su médico luego de parir, tienen la opción de preparar una tintura madre a partir de un pequeño pedazo de la placenta. Las tinturas son la extracción de componentes activos vía medios alcohólico. Es decir, de la misma forma que las flores de Bach son tinturas de componentes activos de flores en alcohol, así la tintura madre de placenta proporciona un remedio homeopático hecho a la medida de la madre. Para realizarla solo necesitas un pedazo del tamaño de la falange del dedo meñique (un pedacito pequeño) un frasco de 300ml de vidrio (color ámbar preferiblemente) esterilizado, alcohol de alto grado (40º o más) cuando  descongeles la placenta, escoges un pequeño pedazo, lo enjuagas con agua con sal y lo colocas dentro del frasco, se cubre con alcohol y lo dejas macerando 6 semanas en un lugar fresco y oscuro. Cada par de días lo toman por la tapa y lo giras con movimientos centrifugado. Tras el tiempo de macerado puedes preparar tus propias gotas homeopáticas sublinguales diluyendo en un gotero ámbar de 30ml; 3ml de tintura madre de placenta con 27ml de agua destilada. Se conserva 1 semana refrigerada.

Para las madres que no deseen comer la placenta, pero si quieran reconocerla y honrarla pueden enterrarla (profundo si está fresca, en maceta si está seca) pueden sembrarle encima un árbol de frutas, que al dar alimento cierra el círculo de comunión, así el árbol representa la vida del hijo y la placenta continua en su función de nutrirlo. También es posible realizar impresiones con la placenta en papel de acuarela como esta, o esta, que pueden conservar como arte orgánico.

Las opciones, funciones y usos de una placenta posparto son muchos, pero todos involucran salirnos del paradigma de la placenta como desecho y retornar al paradigma de la placenta como producto orgánico.

Usos de productos de placenta

Cápsulas:

Tínturas
7-. Cada par de días, toma el frasco por la tapa y muévelo en movimientos centrifugados (circulares, sin batir la mezcla) durante al menos 6 semanas.

8-. Culminadas las 6 semanas de macerado puedes bien colar la preparación (puedes usar un filtro de papel tipo para cafetera) o puedes dejarle dentro el trozo de placenta (si haces esto puedes continuar añadiendo alcohol en la medida que lo vas utilizando). Esta preparación macerada es la tintura madre.

9-. Para preparar las gotas diluidas debes colocar 3ml de tintura madre en el frasco con gotero de 30 ml y rellenar con agua destilada (hervida). Esta preparación es al 10% si quieres una concentración más suave puedes hacerla al 1% colocando 0.3ml de tintura madre y rellenando con agua destilada. Puedes probar ambas concentraciones y decidir cuál es la mejor para ti. La gotas diluidas se conservan en la nevera y tienen una duración de 1 semana. Transcurrido ese tiempo debes hacer una nueva disolución. 

10-. Las gotas diluidas se utilizan sublinguales o en agua. Pueden ser utilizadas por mamá y por bebé (en caso de bebés menores de 3 años es recomendable colocar las gotas en agua caliente (para que el alcohol se evapore) y dejar que enfríe antes de dárselas al bebé) y son ideales para momentos de transición (dientes, colegio) en momento de trauma/rabietas o de debilidad inmune.

11-. Si la tintura se protege del calor y la humedad es posible conservarla para la menopausia en cuyo caso asistirían a la mujer a que esta transición se diera de forma paulatina, reintroduciendo a su organismo hormonas, minerales y fuerza vital.

Tintura de la placenta
Tintura del Cordón Umbilical
Tintura de las Membranas
Impresiones de la placenta